El glutatión es un potente antioxidante que se encuentra en todas las partes del cuerpo, especialmente en los pulmones, el tracto intestinal y el hígado. Se produce en el hígado sano donde neutraliza los radicales libres antes de que puedan dañar a las células. El glutatión almacenado en el hígado desintoxica los compuestos nocivos de manera que puedan ser excretados a través de la bilis. Ayuda a reducir el daño producido por la ingesta de medicamentos, metales pesados, radiación, alcohol, tabaco, alimentos procesados, etc.
- El glutatión generado en el cuerpo se compone de una combinación de aminoácidos: cisteína, ácido glutámico y glicina. De éstos, la cisteína, que se encuentra en muchas fuentes alimenticias de glutatión, es el que más determina la cantidad de glutatión que se puede producir.
- Protege los tejidos grasos de los efectos dañinos de los radicales libres y desempeña un papel vital en la prevención del cáncer de hígado. También se cree que transporta nutrientes a los linfocitos y fagocitos, unas células importantes del sistema inmunológico.
- Juega un papel importante en la promoción de un sistema inmunológico saludable. Ayuda a la formación de los leucotrienos, una de las armas de defensa de los glóbulos blancos de la sangre que ayudan a combatir las infecciones y juegan un papel fundamental para el aumento de la función inmune.
- Trabaja conjuntamente con la vitamina C en una relación de cooperación. La vitamina C elimina los radicales libres, unos residuos perjudiciales producidos en el organismo, mediante la neutralización y posterior eliminación fuera del cuerpo. Sin embargo, la vitamina C no puede desempeñar correctamente sus funciones sin el suficiente glutatión.
- El glutatión también necesita un suministro de otros nutrientes que le ayuden a realizar su trabajo con eficacia como ácido lipoico, selenio, zinc y vitamina B2. De hecho, en ausencia de selenio, un oligoelemento que también ayuda a la vitamina E a trabajar con mayor eficacia, el cuerpo no puede producir glutatión.
Nuestra capacidad para producir glutatión disminuye con la edad. A medida que se envejece, el cuerpo pierde gradualmente su capacidad de producir los aminoácidos esenciales lo que puede acelerar el proceso de envejecimiento. Una amplia investigación ha demostrado que los niveles suelen comenzar a decaer a partir de los 40 años. Al llegar a la edad de 60 años, se observan descensos drásticos en los niveles de glutatión. Esto se agrava cuando la dieta no incluye fuentes de alimento con suficiente glutatión. Otros factores que reducen los niveles de glutatión son el tabaquismo, el alcohol, la cafeína, el ejercicio intenso, los aditivos alimenticios, los medicamentos, la radiación ultravioleta, la contaminación del aire y principalmente, los productos químicos, las toxinas y el azúcar. Todos estos factores agotan los niveles de glutatión en el cuerpo.
¿Y cómo es posible que el ejercicio vigoroso también agote los niveles de glutatión? Esto tiene sentido desde que ciertos ejercicios aumentan la tasa metabólica. Cuando esto sucede, el resultado es la generación de radicales libres. Cuanto más vigoroso es el ejercicio, mayor es el nivel de radicales libres producidos, lo que proporcionalmente agota los niveles de glutatión. Por este motivo es más beneficioso el ejercicio ligero.
Una deficiencia de glutatión puede tener un efecto devastador sobre el sistema nervioso causando síntomas como falta de equilibrio y coordinación, trastornos mentales, y temblores. Cualquier trastorno crónico, como la artritis reumatoide y el asma, las lesiones o una fuerte exposición a contaminantes, puede causar una deficiencia de glutatión. Esto es debido a que el cuerpo utiliza mayores cantidades de glutatión cuando apoya a los glóbulos blancos y se deshace de las toxinas.
El glutatión se encuentra en casi todas las frutas y verduras
Para aquellas personas donde los alimentos de origen animal sean parte de su dieta, el polvo crudo de proteína de suero de leche de vaca en libertad, libre de hormonas, productos químicos y azúcar, es en realidad la mejor fuente de glutatión. La proteína de suero crudo está repleta del aminoácido cistina, mientras que el suero de leche pasteurizada contiene realmente muy poco. La cistina es absorbida a través del proceso digestivo para romperse en cisteína. De igual modo, la leche cruda, los huevos crudos y la carne cruda son una buena fuente de glutatión, que desgraciadamente disminuye una vez que se pasteuriza, homogeniza o procesa de cualquier otro modo.

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